domingo, marzo 09, 2008

Héctor, sic.

Lo conocí en el 98. Hace diez años exactos y sólo lo vi una mañana, en una rara entrevista laboral con tinte de explotación simulada en pasantía semi rentada. Diez años después, de nuevo, esta vez una propuesta laboral especializada y con difusas expectativas de una supuesta y categórica rentabilidad. Coincidencia o no, él nunca supo que nos habíamos visto antes. A mí, por teléfono, me sonaba la forma de hablar, era difícil olvidar alguien así. No recordaba bien la cara pero a los quince minutos y antes de terminar el primer café me convencí.

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otoño

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