miércoles, febrero 25, 2009

transformista toxi

Descendiente de la nobleza, del Orden Anura, sufrió a corta edad una terrible metamorfosis. Pasó la infancia con un cuerpo similar a un pez, sin patas, con aletas y respirando a través de las branquias. Su transformismo borró toda gracia y le impuso la mirada del espanto: modificó las aletas en patas, estirpó la cola y su respiración pasó a ser pulmonar. Aunque no le interesa, hoy documenta con su cuerpo y voluntad la evolución, el paso del tiempo y el parámetro negativo sobre el que se construyó el concepto totalitario de la belleza inalterable.

Atacado por conservadores religiosos desarrolló para defenderse las glándulas parotoides en la parte de atrás de su cabeza. Diferentes toxinas y diferentes efectos. Casi nadie se le acerca y vive libre comiendo bichos... y de noche.


foto: gentileza familia Buffon

2 comentarios:

Fasmid dijo...

Usted describe a un amigo, pero pone la foto de un sapo.

Sigue siendo el mismo, linch!

ethel artau dijo...

Proximamente en estas páginas: "Esencia de Linch", perfume perturbardo.

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otoño

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