confuccio es un chofer del R11 que sueña escotes y conmueve con parrilladas. un cospel vale por una vuelta de carrusel en la plaza españa, una sesión de spa y un baile de cuarteto en el dakar. cree en las segundas marcas, en las gaseosas tamaño familiar, en la pizza con queso cremoso y en las conservadoras en las piedras del fantasio, en la camiseta celeste, en el recibo de sueldo y en el perro viejo que enterró en el 75 en el patio de la casa de alberdi. nunca dejó gente a pata, y si alguna vez le pasó, esa noche no durmió bien. las otras veces se fue acostumbrando. ya no putea, sabe que en la calle no tiene nombre y se volvió indiferente a las raspaduras. sólo cede el paso a los trolebuses y después se desquita.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1:30 AM queria dejar comida para algunos días. fracaso. solo pudo hacer unos bifes de pechuga de pollo en una sarten con vino, verduras y h...
otoño
No hay comentarios.:
Publicar un comentario